Derecho Sucesorio ·
Murió sin testamento: quién hereda y cómo se tramita

Normas revisadas al 18 de octubre de 2026
En corto: sin testamento heredan los hijos o, si no hay, los padres, y con ellos el cónyuge o el conviviente reconocido. Si nadie discute quién hereda, la sucesión se hace en notaría; si hay pleito, en el juzgado. Ojo: desde la Ley 32377, oponerse en notaría no frena el trámite si no pruebas con documentos que también eres heredero.
Casi nadie en el Perú deja testamento. Por eso, cuando muere un padre, lo que queda no es una herencia lista para repartir: queda un trámite que hay que hacer antes de poder tocar nada. Se llama sucesión intestada y conviene entenderlo sin rodeos.
- Desde el momento de la muerte, los bienes, derechos y obligaciones se transmiten a los sucesores de pleno derecho (artículo 660 del Código Civil). El trámite no te hace heredero: reconoce que ya lo eras.
- Los órdenes sucesorios son: hijos y descendientes; padres y ascendientes; cónyuge o conviviente inscrito; y luego los colaterales (artículo 816 del Código Civil). Son excluyentes: el primer orden deja fuera al segundo.
- El cónyuge concurre con los dos primeros órdenes y hereda una parte igual a la de un hijo (artículo 822 del Código Civil). No se queda con todo.
- Si el nieto pierde a su padre antes que al abuelo, hereda por representación sucesoria, en el lugar y grado que le correspondía a su padre (artículo 681 del Código Civil).
- La vía notarial se inscribe en unos 60 días y solo procede si no hay conflicto. La judicial puede tomar año y medio o más.
- Desde la Ley 32377 (7 de junio de 2025), quien se opone en notaría tiene que acreditar con documentos que es heredero; si no, el notario rechaza la oposición y sigue (artículo 6 de la Ley 26662).
Lo primero que conviene entender, porque cambia la urgencia del asunto: la herencia no espera al trámite. El artículo 660 del Código Civil dice que «desde el momento de la muerte de una persona, los bienes, derechos y obligaciones que constituyen la herencia se trasmiten a sus sucesores».
Ya eres heredero. Lo que falta es que eso conste, para que puedas vender, alquilar, cobrar una cuenta bancaria o inscribir la casa a tu nombre. Ese reconocimiento es la sucesión intestada, también llamada declaratoria de herederos.
¿Quién hereda cuando no hay testamento?
No lo decide la familia: lo decide el artículo 816 del Código Civil, que establece los órdenes sucesorios:
- Primer orden: los hijos y demás descendientes.
- Segundo orden: los padres y demás ascendientes.
- Tercer orden: el cónyuge o el integrante sobreviviente de la unión de hecho.
- Cuarto, quinto y sexto: los parientes colaterales de segundo, tercer y cuarto grado — hermanos, sobrinos y tíos, primos.
La regla clave es que son excluyentes: si hay herederos del primer orden, los del segundo quedan fuera. Los hijos excluyen a los padres del fallecido.
Con una excepción importante, que el mismo artículo 816 recoge: el cónyuge, o el conviviente sobreviviente, también hereda en concurrencia con los dos primeros órdenes. No espera su turno.
Tres casos para verlo claro
- Fallece el padre y deja esposa y dos hijos → heredan la esposa y los dos hijos.
- Fallece sin hijos, pero con padres vivos y esposa → heredan la esposa y los padres.
- Fallece sin hijos y sin padres, estando casado → la herencia es íntegra para la esposa (artículo 825 del Código Civil).
El mito de que «la viuda se queda con todo»
Es de las ideas más arraigadas y de las más equivocadas. El artículo 822 del Código Civil es claro: «El cónyuge que concurre con hijos o con otros descendientes del causante, hereda una parte igual a la de un hijo».
Es decir: si el padre fallece dejando tres hijos y esposa, la masa hereditaria se divide entre cuatro. La esposa es un heredero más, no la dueña de todo.
Lo que sí tiene el cónyuge es una protección adicional sobre la casa familiar. El artículo 731 del Código Civil le permite optar por el derecho de habitación vitalicio y gratuito sobre la casa donde existió el hogar conyugal, cuando su legítima y gananciales no alcanzan para que se le adjudique. Y si no tiene con qué sostener esa casa, el artículo 732 le permite —con autorización judicial— alquilarla y quedarse con la renta.
Ese derecho no es eterno en abstracto: se extingue si el cónyuge fallece, contrae nuevo matrimonio o empieza una nueva convivencia.
El conviviente sobreviviente hereda como el cónyuge, pero la unión de hecho tiene que estar reconocida e inscrita. El artículo 326 del Código Civil exige una unión voluntaria entre personas libres de impedimento matrimonial y mantenida al menos dos años continuos. Una pareja que nunca formalizó nada, por larga que haya sido, no está en la lista de herederos.
Si esta es tu situación y tu pareja aún vive, reconocer la unión de hecho hoy cuesta mucho menos que pelearla después.
¿Y si un hijo murió antes que el padre?
Entran sus hijos. Es la representación sucesoria del artículo 681 del Código Civil: los descendientes «tienen derecho de entrar en el lugar y en el grado de su ascendiente, a recibir la herencia que a éste correspondería si viviese».
En la práctica: si el abuelo tenía tres hijos y uno falleció dejando dos nietos, la herencia se divide en tres partes, y la parte del hijo fallecido se reparte entre esos dos nietos. No se divide en cuatro.
Vía notarial o vía judicial
Las dos existen y llevan al mismo resultado. La diferencia es el conflicto.
Notarial — cuando todos están de acuerdo
Es la que recomiendo en la enorme mayoría de casos: se inscribe en unos 60 días y cuesta una fracción de la otra. La regula la Ley 26662, de competencia notarial en asuntos no contenciosos (artículos 38 a 44). La solicitud va ante un notario del último domicilio del fallecido, con firma de abogado (artículo 14). El notario pide la anotación preventiva, publica un aviso y, pasados quince días útiles desde el último aviso, extiende el acta que declara a los herederos y la manda al Registro de Sucesiones Intestadas.
¿Y si un pariente se opone? Hasta mediados de 2025 bastaba que alguien dijera «me opongo» para que el notario parara todo y mandara el expediente al juez. Eso cambió. La Ley 32377, publicada el 7 de junio de 2025, modificó el artículo 6 de la Ley 26662: en una sucesión intestada, quien se opone tiene que acreditarlo con los documentos del artículo 834 del Código Procesal Civil —su partida, o el documento público que reconoce o declara su filiación—. Sin eso, el notario rechaza la oposición y el trámite sigue. Si la oposición sí viene probada, el notario suspende y remite todo al juez.
Judicial — cuando hay pleito
Se vuelve obligatoria cuando hay disputa: un hermano que quiere declararse único heredero, hijos de otro compromiso a quienes se pretende dejar fuera, partidas con errores que hacen dudar del vínculo. Es un proceso no contencioso (artículo 749 del Código Procesal Civil), y cuando hay pleito el plazo se mide en años —año y medio o dos en casos que no son complejos— y el costo va en proporción.
La misma Ley 32377 lo hizo algo más ágil. Quien se considere heredero tiene quince días desde la publicación para apersonarse con su partida. Si nadie se apersona ni contradice, el juez resuelve sin citar a audiencia.
| Notarial | Judicial | |
|---|---|---|
| Cuándo sirve | Nadie discute quién hereda | Hay disputa, o una oposición probada en notaría |
| Norma | Ley 26662, artículos 38 a 44 | Código Procesal Civil, artículos 830 y siguientes |
| Firma de abogado | Sí (artículo 14 de la Ley 26662) | Sí |
| Si alguien se opone | Debe probar con documentos que es heredero; si no, el notario rechaza la oposición (artículo 6) | Se apersona en 15 días con su partida; si nadie lo hace, el juez resuelve sin audiencia (artículo 834) |
| Plazo legal clave | Acta a los 15 días útiles del último aviso (artículo 43) | 15 días desde la publicación para apersonarse |
| Tiempo real | Unos 60 días hasta la inscripción | Año y medio o más si hay pleito |
| Termina con | Acta notarial que se inscribe en Registros Públicos (artículo 44) | Resolución del juez que se inscribe en Registros Públicos |
Qué documentos hay que reunir
- Solicitud firmada por abogado colegiado. No es opcional, ni siquiera en la vía notarial: debe indicar quiénes son los herederos y por qué, según el Código Civil.
- Acta de defunción del causante.
- Partida de matrimonio, si estuvo casado.
- Partidas de nacimiento de los hijos, donde figure el causante como padre o madre.
- Certificado negativo de sucesión intestada y certificado negativo de testamento.
Un tropiezo frecuente: si en la partida de nacimiento no figura el causante como padre, primero hay que hacer un proceso de filiación. Sin vínculo acreditado no hay sucesión que valga, y ese proceso previo puede tomar más tiempo que la sucesión misma.
¿Se puede dejar fuera a un heredero?
No, y el sistema está diseñado para impedirlo. Cuando la carpeta ingresa a la notaría se hace una anotación preventiva y se publica el trámite, justamente para que cualquier heredero no incluido se entere y pida su inclusión, con la partida que prueba su vínculo.
Si aun así la sucesión se inscribe dejando a alguien fuera, ese heredero puede reclamar después su derecho —con acciones que van desde la petición de herencia hasta la nulidad de los actos de disposición—, y quienes vendieron mientras tanto quedan expuestos. Excluir a un hermano no cierra el asunto: lo aplaza y lo encarece.
Lo que se puede evitar con un testamento
Todo lo anterior existe porque no hubo testamento. Con uno hecho en vida se puede ordenar la distribución dentro de lo que la ley permite, dejar algo a quien no es heredero forzoso —una pareja no formalizada, un amigo, una institución— y, sobre todo, ahorrarle a la familia meses de trámite en el peor momento posible.
Un testamento no se hace cuando uno está enfermo. Se hace cuando uno está bien y tiene tiempo de pensarlo.
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